El drenaje linfático se identifica como una técnica para eliminar la retención de líquidos de los tejidos. No obstante, la reconocida terapeuta Yvette Pons asegura que esta definición no es del todo concisa y nos explica su verdadera funcionalidad.

El cuerpo tiene diferentes vías de drenaje de líquidos; una es el sistema linfático, y otra es el sistema venoso, aunque la mayor cantidad de reabsorción la realizan los capilares venosos y no los linfáticos.

Nuestra microcirculación, conductos venosos, arteriales, linfáticos y el líquido intersticial está estrechamente interconectado para realizar una serie de intercambios gaseosos, y de componentes entre los capilares y el espacio intersticial a través de la filtración y de la reabsorción.

La fórmula de equilibrio de Starling (fisiólogo británico), nos dice que del 100% del plasma que filtra el sistema arterial al espacio intersticial, el sistema venoso reabsorbe el 80%, y el otro 20% es reabsorbido por los capilares linfáticos. Es decir, que el principal sistema de reabsorción de líquidos desde los tejidos son los capilares venosos.

Esto sucede debido a las diferencias de presión que existen entre el espacio intersticial y el capilar venoso, llamada presión oncótica, que se encarga de equilibrar el líquido y las concentraciones de un lado a otro para que el medio este equilibrado.

En el líquido intersticial se acumulan macromoléculas de grasa, toxinas, proteínas, detritos, entre otros elementos que han desechado las células al espacio intersticial después de su metabolización. Estas macromoléculas y sustancias están flotando en el líquido y cuanta mayor concentración tengan, más retención de agua tendrán.

Para equilibrar el medio intersticial, los capilares linfáticos de manera autónoma y con la ayuda de los drenajes linfáticos reabsorben todas estas macromoléculas de grasa, desechos, toxinas, etc. Automáticamente, a través de la compensación de presiones, los capilares venosos reabsorben el líquido del medio intersticial.

Por eso, cuantas más toxinas y más carga pre linfática exista en los tejidos, más líquido habrá, pero la única forma de que este se dirija hacia su principal vía de eliminación (que son las venas), es drenando la carga del líquido.

En definitiva, Yvette concluye haciendo énfasis, que el drenaje manual no drena líquido, drena toxinas, grasas y otras sustancias de gran tamaño que solo los capilares linfáticos pueden reabsorber y gracias a esto la vena reabsorbe el líquido para equilibrar el medio intersticial.

Pero tanto el drenaje linfático como el venoso solo pueden producirse con la técnica de trabajo adecuada para cada uno, ya que en muchas ocasiones pensamos que estamos drenando a través del sistema linfático, y no es así.

 

 

¿Sabíais que tanto las horas del día, como las estaciones del año, están condicionadas por los biorritmos, o dicho de otra manera, por los ritmos biológicos en nuestro organismo? 

Los protagonistas de que los procesos biológicos cambian e influyan sobre nuestro estado anímico, mental, emocional, sistema inmunológico, funcionamiento orgánico y calidad de nuestra piel, no son ni más ni menos que el padre de todos los planetas, el sol y su paso por las constelaciones, y la inclinación del eje de la tierra hacia esta maravillosa estrella, que influye sobre las horas y estaciones de más o menos luz y energía.

El biorritmo de verano es el de la apertura. La energía aletargada durante el invierno y utilizada en la primavera para ayudar al crecimiento, la desintoxicación, limpieza y renovación, se expande y se enciende el fuego, es la apertura del sol interior.

El organismo y la piel están preparados para recibir las altas temperaturas, como las plantas, árboles y flores salen del ciclo primaveral de crecimiento para mostrar su mayor esplendor y vitalidad en verano.

En esta estación manda el sistema circulatorio. Hay una mayor vaso dilatación de los vasos sanguíneos arteriales, la temperatura corporal aumenta, mayor bombeo y flujo de sangre en los órganos y en el cerebro, aumenta la vitalidad, la actividad, la alegría, las emociones, el corazón se acelera, la piel se congestiona con más facilidad, el aumento de temperatura provoca una evaporación más elevada de las reservas de agua, minerales y oligoelementos de la piel desestabilizando los lípidos y el pH. Hay una mayor actividad de las glándulas sebáceas que segregan un sebo más oleoso a través de los poros, acidificando en algunos casos la piel más de lo necesario y sensibilizándola.

El insomnio y la ansiedad debido a la energía y el fuego interno pueden desencadenar  momentos de estrés e irritabilidad, activando la producción del cortisol y reduciendo la producción de colágeno en la piel y el organismo. 

¿Cómo protegernos y cuidarnos durante esta estación del año?

-Ayudar a equilibrar la energía y el fuego interno bebiendo más cantidad de agua.

-Tomar alimentos refrescantes, frutas del tiempo, vegetales crudos con más agua y verdura poco cocidas.

-No abusar de los hidratos de carbono, ya que aumentan la energía acumulada y la acidez de los tejidos.

-Reduce los productos lácteos, generan más mucosidad y desequilibrios en la flora intestinal y evacuación.

-Ingerir más proteínas vegetales como las legumbres y reducir las animales.

– Evita alimentos que aumenten el calor interno y el exceso de combustión sanguínea como la canela, miel, picantes…

-Toma infusiones y tés fríos, de limón y jengibre (diurético, y vasoconstrictor ayudando a desinflamar), de té verde (antioxidante), infusión de melisa con limón.

-Toma complementos de colágeno enriquecidos con magnesio, para ayudar a una mejor asimilación y compensar su pérdida tanto por las exposiciones solares, como el estrés y el poco descanso nocturno.

-Añade complementos vitamínicos como la vitamina A (protege y repara los daño solares en la piel), también con betacarotenos (zanahoria, calabaza, pimiento rojo) y la vitamina E (evita que el exceso de oxígeno que llega a los tejidos debido a la vasodilatación desencadene la oxidación de los mismos.), presente en alimentos como las espinacas, brócoli, aceites vegetales…

Y, ¿cómo cuidarnos la piel? 

-Limpia la piel adecuadamente tanto de día como de noche, aumentar la hidratación y los lípidos con cosméticos adecuados, regula el sebo si es necesario, exfóliala para ayudar a reducir la híper queratinización que se produce en verano, ya que la piel necesita protegerse de los rayos UV y de la desestabilización de su propia capa de protección. 

-Aplica lociones para equilibrar el pH, mascarilla semanal hidratante, relipidizante, antioxidante, reparadora, calmante… (todas ellas tratan los efectos contraproducentes por la vasodilatación, el aumento de calor interno y la fragilidad capilar). También añade sueros a base de colágeno, elastina y ácido hialurónico.

-Aplica una pantalla solar, renovándola cada 2 y 3 horas.

 

Cuando miramos nuestro rostro al espejo lo visualizamos de manera individual con el resto del cuerpo, es decir, separamos la cabeza del tronco cuando en realidad somos todo uno. Todo lo que ocurra en una zona de nuestro físico repercute directamente en las demás zonas del cuerpo. Por ejemplo, la incorrecta posición del cuello e higiene postural influyen directamente; en el tono muscular, en el envejecimiento de la piel y del rostro en general.

Cuando nos empiezan a aparecer los primeros signos de envejecimiento, solemos asociarlos a nuestra edad cronológica, y aunque en algunos casos sea así, muchos de ellos empeoran prematuramente, o aparecen antes de tiempo debido a las malas posturas. Si respetamos la ley de la fisiología y de la anatomía y cuidamos; el cuello, el tórax, los hombros y toda la postura corporal, conseguiremos retrasar y ralentizar el envejecimiento facial.

De la misma manera, cuando tratamos localmente el rostro con tratamientos localizados, el resultado no será del todo exitoso si paralelamente no incidimos sobre la biomecánica corporal.

¿Cómo influye la postura corporal en el envejecimiento del tercio inferior del rostro?

Yvette insiste en el hecho de que parte del origen del envejecimiento del rostro está causado por la postura corporal. Por ejemplo, el descolgamiento y líneas del tercio inferior de la cara, cuello, óvalo, marioneta, mejillas de bulldog, entre otras. Está directamente asociado a la tensión de las fascias abdominales que están entrelazadas con las pectorales y estás, a su vez, a la aponeurosis pectoral desde donde nace el músculo platisma del cuello que se inserta en su parte superior por encima del borde mandibular.

La tensión de toda esta cadena fascial influye en la capacidad de respiración diafragmática y sobre el acortamiento y fibrosamiento de los músculos del cuello, que tiran hacia abajo todo el tercio inferior del rostro, provocando el descolgamiento y deformaciones de sus músculos sub y adyacentes.

Paralelamente, la edad cronológica, la biológica y como nos cuidamos durante toda nuestra vida pueden favorecer o empeorar la predominancia a envejecer, pero si realizamos una buena corrección postural y reforzamos las capas musculares profundas, podremos mejorar y prevenir un envejecimiento prematuro. Yvette nos recomienda, por ejemplo, realizar ejercicios de pilates.

¿Cómo influye la postura corporal en el envejecimiento del tercio superior del rostro?

Yvette afirma que hay partes anatómicas y biomecánicas corporales que influyen sobre el descolgamiento y líneas dinámicas del tercio superior del rostro. El envejecimiento del tercio superior del rostro está directamente relacionado con el tejido fascial posterior del cuerpo, desde la planta de los pies, rodillas, pelvis, espalda, cervicales, cráneo y frente.

La manera en la que apoyamos los pies y la poca elasticidad de los isquiotibiales que influye sobre la correcta apertura de los isquiones, repercute en la posición de la pelvis, pudiendo ser: abierta, cerrada o en retro o ante versión, lo cual afecta en mayor o menor grado a la columna vertebral y origina una hipertrofia cervical, con el siguiente fibrosamiento de los músculos del cráneo y aponeurosis. Esto puede llegar a provocar espasmos y acortamiento del músculo frontal y temporal, acusando su poca elasticidad y retorno de sus movimientos, acentuando sus líneas; frontales y del entrecejo, como también, caída de las cejas y debilidad del músculo orbicular de los ojos. Finalmente, también pueden aparecer las patas de gallo.

Todos estos cambios biomecánicos y posturales, pueden llegar a modificar la morfología muscular esquelética del cráneo, acentuando el desgaste superior del rostro. Yvette insiste en la importancia de tener una buena higiene postural y si es necesario, nos recomienda acudir a un buen corrector postural, además de realizar pilates para ayudar a estirar toda la cadena muscular profunda, repercutiendo en todas las articulaciones y equilibrando nuestro esqueleto.

 

¿Cuántas veces has visto personas de 60 años que se sienten bien y sanas como cuando tenían 40 años y, otras de la misma edad que pueden aparentar 70 o más y su salud no corresponde a su edad? 

 La edad cronológica es la edad que corresponde al número de años que tenemos y que vamos cumpliendo anualmente. La edad biológica es la edad que adquiere nuestro organismo y que cada uno de nosotros tenemos en función de la predominancia funcional a nivel celular que adquirimos en el momento en que nacemos. Y que, a la vez, depende de nosotros mismos y de como nos cuidemos, de mejorarla y de que siga su curso, o de empeorarla. La edad psicológica para Yvette es la edad más importante, porque es la edad que tú sientes que tienes, o que nos han inculcado que tenemos que tener por nuestra edad.  

La edad cronológica, es la única que no podemos modificar, dado que es la de nuestro calendario, pero a la vez, es la menos fiable por qué; ¿cuántas veces hemos visto una persona joven que parece más mayor o, viceversa?

La edad que realmente habla de cómo estamos envejeciendo es la biológica. En primer lugar, es la que representa el funcionamiento interno genético, tanto fisiológico como orgánico, y de como lo cuidamos. El envejecimiento biológico también puede afectar a cada individuo de diferente manera y sin estar equilibrado en todo el cuerpo. Por ejemplo, deportistas de elite en edad un poco avanzada que llevan toda su vida haciendo deporte. Seguramente, están muy bien representados a nivel muscular, con una óptima musculatura y un sistema cardiovascular y pulmonar parecido al de una persona joven. Sin embargo, sus articulaciones o sus riñones están expuestos a filtrar la sobrecarga continua de residuos proteínicos como por ejemplo la mioglobina. Es posible que estas estructuras tengan un envejecimiento más prematuro a la edad cronológica que les caracteriza. Como menciona Yvette Pons; “la edad biológica ira avanzando de un modo u otro, dependiendo de como nos cuidemos, hasta el punto de poderla revertir”. 

¿Pero realmente, crees que es posible revertirla? 

Imaginaros con una vida sana, sin malos hábitos, una alimentación equilibrada, ejercicio regular y moderado, y un correcto descanso, mejorando así: el azúcar, el exceso de grasa, la buena masa ósea y muscular, la circulación cardiovascular y linfática, hasta un correcto

 suministro de oxígeno a nuestras células y nuestro cerebro. Incluso los gerontólogos, han demostrado que un anciano que cambie su estilo de vida, puede vivir un promedio de 10 años más.

Y entonces, ¿qué ocurre con la edad psicológica?

Yvette cree en el poder que tiene cada persona. Afirma que esta edad es totalmente personal e individual y es la que manda sobre nuestra vida, en función de las experiencias vividas, de las creencias implementadas en nuestro subconsciente, de nuestros pensamientos y de como realmente nos sintamos. 

Yvette Pons recalca: “SERÁS MAYOR SI TE SIENTES MAYOR, es más, los que te observan, así te verán, porque es como tú piensas que eres y como tú crees que estás y así lo reflejaras. Y a la vez así te comportarás. En cambio, personas que se sienten jóvenes, demostraran tener una mayor energía y vitalidad. Se vestirán y se peinarán más juveniles y afrontarán, los retos, la vida y los problemas con más optimismo. La persona que psicológicamente se ve joven y cree que puede ralentizar tu envejecimiento os puedo asegurar que así lo reflejará a sus células”. 

El poder de nuestra mente es tan fuerte que en muchos casos las personas pueden llegar a envejecer de manera prematura cuando viven una adversidad, creyendo que no la pueden afrontar, hasta el punto de enfermar o morir en poco tiempo. En cambio, otras personas gestionarán esta situación de manera positiva, revirtiendo sus emociones y alargando su vida durante largos años y con buena calidad de la misma. 

Sentirse satisfecho con tu vida laboral, como personal, reír, tener una buena vida sexual y satisfactoria, disfrutar del tiempo libre, interactuar con las amistades. Mirar con optimismo el futuro, todo ello te ayudará a ralentizar el envejecimiento celular. Yvette asegura que: “no expresar las emociones, quedarte todo dentro, no disfrutar de tu trabajo, sentirte solo y no relacionarse, preocupaciones continuas, estar anclado en el pasado y no avanzar, contribuye a acelerar tu envejecimiento celular y a reducir tu sistema inmune, provocando que tu salud no tenga el buen estado que podría tener”.

¡Feliz semana!

 

Cuando hablamos del envejecimiento, insistimos en la importancia de la recolocación postural, siendo conscientes en cómo apoyamos los pies, cómo están posicionadas nuestras rodillas, nuestra pelvis, cómo está nuestra columna y nuestro eje cervical, cómo respira nuestro diafragma, y cómo están colocados nuestros hombros.

La sinergia entre lo psíquico, lo emocional y lo físico se puede expresar en el cuerpo en forma de diferentes posturas, LAS MORFOPOSTURAS.

No hay ninguna postura ni mejor, ni peor, ni buena ni mala. ¿El por qué? Se trata de una adaptación de nosotros mismos ante la búsqueda del confort y de la comodidad que necesitamos ante situaciones y vivencias que no podemos controlar, o no estamos preparados en ciertos momentos de nuestra vida. A veces, vemos personas que tienen posturas muy erguidas, muy rectas y pensamos que son buenas. En muchos casos esta característica corporal habría que analizarla y saber qué es lo que está pasando en su interior. ¿Cuál es realmente su estado emocional?, ¿Por qué está tan regia con ella misma y con los demás?. Una postura demasiado forzada, ni es natural, ni tampoco es correcta del todo. Por este motivo, es interesante analizarla y cuestionarse un seguido de preguntas. ¿Qué se esconde dentro de esta persona? ¿Por qué necesita que creamos que es perfecta? ¿Por qué busca gustar? ¿Por qué quiere que supongamos que no tiene debilidades si en realidad todos tenemos?

Hay diferentes morfoposturas y todas nacen de la sinergia entre: los pensamientos, las emociones y el cuerpo físico. Una no existe sin la otra, por eso es una sinergia entre las tres.

Cuando pensamos, ya sea pensamiento bueno o malo, nos emocionamos y cualquier emoción se traduce en un movimiento en nuestro cuerpo, la postura.

Las emociones están consideradas movimientos, porque tienen dirección, y por eso nuestro lenguaje corporal se expresa con ellas. Existen 4 posturas, y cada una va en un sentido distinto con respecto al movimiento.

La alegría: vamos hacia arriba, estamos contentos, eufóricos, saltamos de alegría.

El miedo: nos contraemos, nos doblegamos, damos un paso hacia atrás.

La tristeza: vamos hacia abajo, es descendente, nos hundimos, nos agachamos, estamos decaídos.

La rabia: la agresividad, el atrevimiento, la decisión, pero nunca relacionado con la violencia. Entendemos la rabia como un impulso hacia delante de alguien que es extrovertido y que no tiene vergüenza, que dice lo que piensa.

Además de estos 4 movimientos, estas emociones pueden estar en introversión o en extroversión. Por ejemplo, la tristeza y el miedo son introversión, es decir, van hacia dentro y hacia abajo. En cambio, la alegría y la rabia son extroversión, dado que nos elevamos, vamos hacia fuera.

Cada emoción está relacionada con un morfotipo diferente de persona. La introversión está relacionada con personas, nerviosas, inseguras, perfeccionistas, autoexigentes, que son muy frías; quienes consecuentemente les cuesta demostrar sus emociones. Acumulan y retienen toxinas, tienen estreñimiento, no muestran sus emociones. De tanto que guardan estas personas, necesitan descargar puntualmente todo su genio yendo al gimnasio, moviéndose, cansándose.

Por lo que respeta a la extroversión, encontramos las dos emociones restantes: alegría y la rabia. En este caso, está dentro de morfotipos de personas que tienen un sistema sanguíneo que bombea mucho y hay vasodilatación hacia fuera. Además, son alegres, tienen mucha energía y tienen la temperatura alta.

Pero ¿qué podemos hacer para cambiar nuestra postura?. ¿Cómo lo hacemos?. ¿Por qué si decimos que depende de nuestros pensamientos y emociones, por dónde empezamos?

Primero hay que empezar por conocerse, siendo sinceros con nosotros mismos. Cerrando los ojos o meditando y pensando en cómo nos posicionamos ante nosotros y ante la vida. Como nos apoyamos en el suelo, nuestra seguridad, si estamos abiertos, cerrados, cómo tenemos los hombros, elevados o bajos, y cómo está colocado nuestro eje cervical. Es importante ser conscientes de la postura corporal, porque así sabremos más fácilmente que nos pasa por dentro. Si somos inseguros, si tenemos miedos, si tenemos mucha energía, si somos atrevidos, o si tenemos que escondernos, conocer qué caparazón tenemos delante para que no sepan cómo somos.

También hay que ser conscientes de como nos posicionamos y a partir de aquí empezar a cambiar. En el momento que empezamos mirándonos en el espejo y decimos: esto no está bien y esto tampoco, y empezamos a cambiar o hacemos un buen pilates, es ahí cuando nos volvemos a mirar en el espejo y nos vemos mucho mejor, lograremos tener más seguridad y consecuentemente nos gustaremos más. Esta seguridad cambiará nuestras emociones y automáticamente cambiarán nuestros pensamientos.

Parece fácil, pero no lo es. Pero hay que empezar un día a mirarnos, y atrevernos a conoceros y a querer cambiar y salir de la zona de confort que al final nos va a perjudicar en cuanto a la salud física, emocional y mental.

No siempre vivimos en un solo movimiento porque en los pensamientos y emociones de cada uno, puede haber muchas contradicciones. Podemos tener una posición elevada del tronco superior, ser abiertos y rectos, pero a lo mejor lo estamos forzando, dado que el tronco inferior está muy escondido. Por eso es importante analizar qué puede estar pasando para conocerse a uno mismo.

Hay que pensar, analizar y empezar a hacer cambios si realmente los necesitamos, y si no los necesitamos, hay que dejarlo, ya que  “todo llega a su preciso tiempo”.

Todos somos diferentes y evolucionamos de una manera distinta desde el momento en que nacemos. Existe una parte genética que, sin duda, influye en cierta parte, pero hay otro factor que tiene que ver con nuestro funcionamiento interno (como el sistema digestivo, el sistema circulatorio, nervioso…) que determina como va a ser nuestra estructura corporal a medida que vamos creciendo, nuestro tipo de piel, nuestro sistema psicológico e incluso nuestra manera de envejecer individualmente.

Cada persona tiene una estructura facial a nivel ósea y muscular distinta, y dependiendo de como sea, envejece de una forma u otra.

¿Quieres saber cómo vas a envejecer? Descubre las tipologías de rostro.  

1. ROSTRO ALARGADO O TRIANGULAR

Las personas que tienen el rostro alargado o triangular, generalmente tienen unas facciones estrechas, poseen poco pómulo y poca musculatura, y la piel con los años se va volviendo cada vez más delgada.

¿A qué se debe esta estructura facial?

 Esta estructura facial deriva del sistema nervioso y suelen ser personas muy nerviosas. A nivel interno todo funciona de un modo más acelerado, es decir, el sistema orgánico, fisiológico, y bioquímico está más acelerado y se metaboliza todo más deprisa. Cuando las células realizan sus funciones bioquímicas y fabrican toda la nutrición con lo que tiene que abastecer a todo el cuerpo, como deben trabajar mucho porque está más acelerado de la cuenta, pierden mucha energía, y necesitan otra vez nutrición para generar energía. Además, tienen estructuras poco abastecidas por eso la estructura ósea cada vez es más delgada y pequeña. De la misma manera, la musculatura no tiene un buen riego sanguíneo, ya que no está suficiente nutrida y cada vez es más delgada, igual que la piel. Por este motivo, el cráneo se va encogiendo a medidas que os hacéis mayores.

¿Cómo se identifica en forma de envejecimiento tener esta estructura facial?

Con una estructura ósea más pequeña y un cráneo un poco más reducido, hay menos nutrición muscular y, como la piel es más delgada, hay más líneas de expresión dinámicas y más líneas de expresión estáticas. La tendencia es hacia un envejecimiento prematuro por delgadez de piel y por musculatura muy tensionada a causa del sistema nervioso y estructura ósea más encogida. El cuidado y la hidratación son indispensables para este tipo de estructura facial. Se puede mejorar la musculatura con masajes y tratamientos para tonificar, ayudar a la estructura ósea y aportarle nutrición.

2. OVALADO

Las personas que tienen el rostro ovalado generalmente tienen los pómulos muy desarrollados. Los labios son carnosos, gruesos y rosados. Sus ojos se caracterizan por ser rasgados o por ser muy abiertos. Su color de piel es rosado o rojizo.

¿A qué se debe esta estructura facial?

Tener el rostro ovalado, tiene que ver con el funcionamiento interno que adoptan desde el momento en que nacéis. El sistema arterial está más activo de lo normal y transporta oxígeno y nutrición a los órganos, a la piel, a los músculos y huesos. Por eso, todas las estructuras se desarrollan más de lo normal. El sistema al bombardear más, produce una vasodilatación y la piel está más rojiza, porque tenéis un aumento de temperatura más alta y, consecuentemente vuestros capilares son más frágiles y se rompen con más facilidad. Por ello, es posible que tengáis pequeños capilares rojos en nariz y pómulos en el rostro. Por otro lado, este aumento de temperatura hace que transpiréis más y las reservas de agua de vuestra piel se evaporen por el calor. Y, por lo tanto, os deshidratáis más. Además, sois personas que acostumbráis a tener retención de líquidos.

¿Cómo se identifica en forma de envejecimiento tener esta estructura facial?

Se trata de un envejecimiento de flacidez por el peso de la retención del agua y acumulación de grasa. La mejor manera de mejorar el envejecimiento, es el drenaje linfático y vigilar la alimentación y el sobrepeso. Aprender a hacer un buen drenaje es imprescindible, acompañado de una buena hidratación, con principios activos de vitaminas y minerales para los tejidos. Se recomienda aplicar cosméticos que refuercen los capilares para evitar la fragilidad.

3. REDONDO

Las personas que tienen el rostro redondo tienen un sistema bascular y metabolismo muy lento. Son personas tranquilas y pasivas. Cuando esta actividad bascular es lenta, hay poco bombeo de sangre, y hay estancamiento de la ninfa por la falta de drenaje. Esto se traduce a colores de piel muy blancos y pálidos. Es decir, la piel al ser blanca posee poca melanina y se quema con facilidad.

¿A qué se debe esta estructura facial?

El poco drenaje provoca acumulación de toxinas en pieles grasas y con impurezas. La acumulación de agua y de grasa genera una estructura facial más redonda. La lentitud del sistema arterial provoca que no llegue la suficiente nutrición a los músculos y a la piel, por eso los músculos son más bien blandos.

¿Cómo se identifica en forma de envejecimiento tener esta estructura facial?

En la piel hay poca hidratación y nutrición, por lo tanto, la piel está desvitalizada, con flacidez y que se descuelga con facilidad. Para cuidar el envejecimiento de esta estructura facial, es primordial seguir una buena alimentación y hacer ejercicio. A nivel facial, es importante dejarse recomendar por un buen terapeuta que diseñe una buena rutina cosmética.

4. CUADRADO O RECTANGULAR

Las personas que tienen el rostro cuadrado o rectangular tienden a tener un color de piel amarillo-verdoso y suelen ser pieles grasas con puntos negros. Tienen falta de oxigenación por asfixia de exceso de grasa y falta de luminosidad.

¿A qué se debe esta estructura facial?

Esta estructura facial se desarrolla a causa del estrés, se trata de personas muy autoexigentes y perfeccionistas. En los momentos de estrés, se desestabiliza el sistema digestivo y el metabolismo, el hígado se sobrecarga para digerir las toxinas que no se digieren bien, y tiene que segregar más bilis de lo normal. La bilis es amarilla-verdosa por eso vuestro color de piel.

¿Cómo se identifica en forma de envejecimiento tener esta estructura facial?

Tienen un envejecimiento con una base muscular buena, porque son personas que nacen muy fibradas y, con poco ejercicio tonifican, pero la piel pierde el colágeno muy fácilmente y se va despegando de la musculatura. La fabricación de colágeno es baja, por eso la piel se desvitaliza, y con los años se van perdiendo progresivamente. ¿La solución? Controlar el estrés. Es el principal enemigo del envejecimiento de la piel que genera flacidez y descolgamiento.

Os esperamos en la próxima publicación. ¡Feliz fin de semana!

 

El sol, tan beneficioso y dañino a la vez. Imprescindible para sintetizar la vitamina D que nuestro cuerpo necesita, para mejorar nuestro sistema inmunológico e incidir positivamente en nuestro estado de ánimo, pero perjudicial en exceso. Con la llegada del verano y el buen tiempo, la exposición solar aumenta, y con ello sus beneficios pero también sus peligros.

Los medios y la continua información que recibimos nos ayuda cada día a ser más conscientes de lo perjudicial que puede llegar a ser la exposición solar cuando lo hacemos sin la adecuada protección. Pero hay que tener en cuenta que el sol no se toma únicamente en la playa, en los días de verano o vacaciones. El sol nos afecta durante todo el año, con mayor o menor intensidad, sobretodo en las partes más sensibles de nuestro cuerpo y que carecen de protección: el rostro, las manos y los brazos.

Los efectos nocivos de la exposición solar

Dermatólogos reconocidos han aportado datos muy interesantes en relación a este riesgo, detallando los efectos nocivos de la exposición solar:

  • Uno de los factores que hace envejecer la piel de forma prematura es el exceso de sol sin protección, denominado fotoenvejecimiento.
  • A causa de este foto envejecimiento los tejidos conectivos de la piel pierden su acción, por lo que se reduce la tersura y la elasticidad.
  • Se pierde mucha densidad por lo que hay más predisposición a las arrugas profundas.
  • Aparecen venitas de un color rojo intenso en las mejillas, nariz y orejas.
  • Se produce la aparición temprana de manchas de color marrón claro, de diferentes tamaños y formas en las zonas descubiertas de tu cuerpo, envejeciendo el rostro y perdiendo la luminosidad y la uniformidad.
  • También pueden aparecer manchas blancas en los brazos o las piernas.
  • Y aunque todo esto es debido al foto envejecimiento, sin duda, el efecto más nocivo causado por el sol es el cáncer de piel, uno de los más peligrosos. Cáncer que se puede prevenir aumentando la precaución, la auto exploración y adquiriendo unos hábitos de protección frente a los rayos Ultravioleta de todos los tipos (UVA y UVB). Se podría entender mejor sabiendo que los rayos Ultravioleta (UV) llegan a la tierra de tres formas diferentes. Mientras los rayos UVC quedan bloqueados en la capa de ozono, los UVA y los UVB sí llegan a la tierra y son los que nos broncean, pero también los que nos afectan negativamente en la piel.

Por todo ello, es de vital importancia incorporar la protección solar en nuestra rutina diaria para cuidar nuestra salud y evitar el envejecimiento prematuro de nuestra piel. Pero, ¿sabes cómo escoger la protección solar adecuada?

¿Cómo elegir la protección solar adecuada?

Cada persona tiene unas características diferentes que la hacen única. En cuanto a la piel, hay consenso en diferenciar los tipos de piel en 6 tipologías diferentes:

Pieles tipo 1: Personas con la piel muy clara, generalmente con numerosas pecas o lunares. Pueden tener los ojos azules o claros y el cabello rubio o pelirrojo. No se pueden exponer al sol sin protección porque se queman. Estas personas siempre deben usar el factor de protección máximo, 50 SFP y vigilar especialmente las zonas más sensibles.

Pieles tipo 2: Personas con cabello rubio o castaño claro u oscuro, con la piel clara que se queman con facilidad y cuya piel tarda mucho en broncearse. También se recomienda un factor de protección alto que no baje nunca del 30 SFP.

Pieles tipo 3: Tienen la piel ligeramente oscura, un poco más resistente al sol que las anteriores aunque también se quema si su exposición al sol es prolongada. Puede adquirir un tono bronceado en verano pero debe tener precaución y utilizar un factor de protección mayor de 20.

Pieles tipo 4: Aunque no estén bronceadas las personas con este tipo de piel ya tienen una base ligeramente oscura. Suelen tener el cabello y los ojos entre castaños y negros. Su piel se pigmenta con facilidad y aunque pueden usar un factor de protección bajo, deberán aumentarlo sí van a exponerse al sol de forma prolongada.

Pieles tipo 5: Suelen ser personas de Oriente Próximo, norte de África o Ásia. Su piel es oscura y prácticamente nunca se queman. Pueden usar un factor de protección de menos de 10, pero sí van a estar expuestos al sol durante un tiempo prolongado deberán aumentar dicho factor a un mínimo de 30.

Pieles tipo 6: La piel negra característica de India, África  o Australia, no se suele quemar y necesita unos cuidados mínimos frente al sol. Usando una crema con un factor bajo ya estará protegida.

En bebés y niños: Se recomienda que antes de los tres años los bebés no tomen el sol bajo ningún concepto. Su piel aún está en desarrollo por lo que es altamente sensible y está expuesta a los efectos dañinos del sol incluso usando protección. A partir de los 3 años, hay que tener especial precaución y utilizar siempre el factor más alto 50, utilizando cremas “efecto pantalla” junto a otras medidas como las gorras o sombreros y las gafas de sol. Aplicar cada dos horas la protección y evitar las horas de mayor radiación entre las 12 y las 16.

En el Institut Yvette Pons te ayudamos a descubrir cual es tu tipo de piel para encontrar la protección solar que mejor se adapta a ti. Una protección solar con la que te sientas totalmente a gusto, para que la incorpores a diario en tu rutina de belleza, para que te protejas durante todo el año y, en especial, en verano.

Este verano y siempre, disfruta de todos los beneficios del sol <3  

Hoy quiero dedicar el blog a hablaros de mi técnica personal, el FACIAL SULYFTH®, una terapia de lifting manual para atacar, retroceder y, en algunos casos, eliminar el descolgamiento muscular, la flacidez tisular, las líneas de expresión y la falta de luminosidad en la piel.

¿En qué consiste el FACIAL SULYFTH®?

SULYFTH® es una terapia natural que utiliza únicamente el poder de las manos para actuar directamente sobre la estructura anatómica y fisiológica de nuestro rostro, que con los años va debilitándose y menguando no tan solo por la edad cronológica de cada persona, sino también a causa de factores internos, emocionales y externos que aceleran y desgastan las células prematuramente.

¿Por qué el FACIAL SULYFTH® es diferente a otras técnicas?

SULYFTH® es una terapia única porqué se basa en una meticulosa selección de diferentes técnicas muy estudiadas y específicas, para ofrecer una completa terapia de mucho tiempo de experimentación y estudio. SULYFTH®, a diferencia de otras técnicas, trata en una sola sesión y sin excepción, todos los puntos que intervienen en los signos de la vejez.

Es importante destacar que una buena técnica no debe centrarse solo en el cambio detectado en el sistema óseo, la musculatura o el tejido cutáneo sino que también debe poner especial incisión en los factores que realmente provocan estos cambios, como el sistema circulatorio, linfático, nervioso, orgánico, celular y energético.

Técnicas utilizadas en el lifting FACIAL SULYFTH®

Técnica del Pianista con Anclaje

Ayuda al despegue en cadena de toda la musculatura del rostro para activar el riego sanguíneo encargado de nutrir y oxigenar el tejido, y las proteínas necesarias para devolver la tonificación a los músculos. A su vez fortalece los tendones y ayuda a fijarlos a la estructura ósea para reducir el descolgamiento. Descubre más aquí.

Estiramiento Muscular Intra Facial e Intra Nasal

Técnica que se realiza desde el interior de la boca y nariz, relajando todos los músculos faciales para eliminar las contracciones y tensiones musculares que interfieren sobre las arrugas que quedan adheridas en forma de pliegues. Esta técnica además, devuelve la elasticidad a los músculos mejorando la flacidez y equilibra la postura de todo el esqueleto cráneo-facial. Descubre más aquí

Técnica de Planchado en Abanico

Combinación de técnicas de abanico de diferentes estilos para destensar y despistar al sistema nervioso simpático activando el parasimpático, para eliminar las contracciones musculares que favorecen las líneas dinámicas. Su finalidad es estimular todo el sistema neuro cutáneo y mejorar todo el sistema óseo del rostro y del cráneo. Descubre más aquí.

Técnica de Drenaje Linfoenergética

Drena las toxinas, activa el metabolismo celular y la oxigenación craneal, y equilibra los puntos energéticos pertenecientes a los meridianos que comunican con los órganos, cuyas alteraciones se manifiestan en el rostro mediante arrugas prematuras, descolgamiento y bolsas en los párpados. Descubre más aquí.

Los resultados del FACIAL SULYFTH®

Los resultados estéticos del facial son perceptibles a partir de la primera sesión. A continuación, podéis observar los cambios que se aprecian en tan solo dos sesiones: 

 

 

 

 

 

 

 

Duración y periodicidad del FACIAL SULYFTH®

SULYFTH® es una terapia de 1 hora y 30 minutos de masaje manual. El número de sesiones recomendadas puede variar según el sexo, la edad y el grado de envejecimiento de cada persona. Aunque los resultados se aprecian desde la primera sesión, se recomienda que el tratamiento sea de entre 6 y 12 sesiones, una por semana, pudiéndose realizar dos sesiones a la semana si el caso lo requiere.

Tras la terapia, se recomienda un mantenimiento de 1 sesión cada 4 semanas. Una vez al año, se recomienda realizar 4 sesiones seguidas y semanales.

Podéis encontrar más información en la página web del facial: www.sulyfth.com

Os esperamos en la próxima publicación. ¡Hasta pronto!

InBody es un avanzado analizador de composición corporal, que ha revolucionado el campo del BIA (Análisis de ImpedanciaBioeléctrica) con su innovadora tecnología, aportando una correlación del 98% con los métodos estándar de análisis de composición corporal como DEXA

9 de cada 10 mujeres tiene celulitis.

Por lo que hablar de ella es importante para conocer en profundidad esta alteración estética que es posible combatir.

En este post te vamos a explicar los tipos de celulitis que existen para que trates de reconocer la tuya y te ofreceremos la posibilidad de que conozcas el mejor método que existe hasta el momento para que logres olvidarte para siempre de la molesta celulitis.

Los factores que predisponen a padecer la celulitis son:

Factores genéticos: predisposición genética para padecer esta afección.

Alimentación: La ingesta excesiva de hidratos de carbono y grasas, el exceso de sal y la escasa ingesta de fibras, es un factor bastante determinante.

Estilo de vida: el sedentarismo, el tabaco y el alcohol son nocivos y predisponen en gran medida en la aparición de la celulitis. El uso de ropas ceñidas y tacones altos también pueden contribuir.

Factores emocionales: el estrés y la ansiedad, en muchas ocasiones, favorecen la manifestación.

Si hablamos con algunos términos más médicos podemos decir que la celulitis estética o fibroedema evolutivo femenino es una alteración de la grasa que tenemos bajo la piel más superficial que se localiza sobretodo alrededor de las caderas, los glúteos o los muslos. La forma de reconocerla es a través de los hoyuelos en la piel que comúnmente se han llamado siempre piel de naranja.

Según el momento de evolución en que se encuentre la celulitis podemos clasificarla en 4 grados:

Grado 0: La piel no presenta hoyuelos, aunque la pellizquemos.
Grado 1: Cuando estamos de pie o tumbadas la piel no presenta hoyuelos, pero si cuando se pellizca.
Grado 2: La piel presenta hoyuelos cuando estamos de pie, pero no se aprecian al tumbarnos.
Grado 3: Podemos ver los hoyuelos en la piel en todo momento, al estar de pie y tumbadas.

 

Los expertos aseguran que entre el 85% y el 98% de las mujeres presentan algún grado de celulitis una vez pasada la pubertad.

Así que si ya has reconocido tu grado de celulitis es bueno que conozcas como eliminarla de forma permanente sin dolor y con el mínimo esfuerzo.

Tienes la suerte que muy cerca de ti, en Igualada, tenemos esta tecnología y te la podemos ofrecer con las máximas garantías.

En el Instituto de Estètica Yvette Pons tenemos el método Lymphocell, el revolucionario tratamiento para reducir la celulitis, el primero que actúa exclusivamente sobre el primer eslabón de la cadena causal de la celulitis:

La alteración de la microcirculación linfática.

La celulitis siempre empieza debido a una alteración en la microcirculación venosa y linfática. A consecuencia, empiezan a acumularse en el tejido graso fluidos, sustancias y partículas que deberían ser drenados. Esta anomalía provoca una serie de reacciones que ocasionan, entre otras cosas, la alteración de la función, tamaño y cantidad de células grasas superficiales, degeneración del colágeno de fibras de la dermis, fibrosis, etc.

Limphocell actúa estimulando y recuperando la función del sistema linfático, drenando estas sustancias acumuladas en el tejido graso sin destruirlo ni agredirlo. Movilizando las macromoléculas y redistribuyendo el líquido intersticial de forma manual, mecánica y electrónica.

Este novedoso método fue desarrollado por un equipo médico especialista en limfología, con más de 25 años de experiencia en el tratamiento de patologías linfáticas. Con lo que se garantiza su seguridad y eficacia.

Para llevar a cabo el tratamiento se necesita un cumplimento estricto del protocolo. Hay que dedicarle tiempo y constancia pero los resultados merecen, sin duda, este pequeño esfuerzo.

Se necesitan, en un primer momento, 10 sesiones de 90 minutos que se deberían realizar en 2 o 3 semanas.

A los 15 días, en multitud de ocasiones, se logra perder incluso una talla.

Más del 90% de las pacientes tratadas han obtenido mejoras superiores al 80% sobre su estado inicial, mejorando incluso unos meses después de un único tratamiento.

El seguimiento a largo plazo demuestra que los resultados permanecen de forma permanente.

Así que si te quieres deshacer para siempre de lo que no te permite lucir las piernas como de verdad te gustaría, ponte en contacto con nuestro centro y te informaremos sin compromiso sobre Lymphocell, el mejor método para eliminar la celulitis.