FORMACIONES

Yvette Pons, facialista reconocida en a nivel nacional con técnicas de autor registradas por la propiedad intelectual. Premiadas en 2019 y 2022 como mejor tratamiento estético de cabina.

EL DON DE MIS MANOS

Desde muy niña tenía muy claro cuál era mi vocación. Siempre he sentido una conexión muy especial entre mis manos y el mundo metafísico. Me considero una persona espiritual y creyente. Creo que todos nacemos con un don y que nuestra alma no lo reconoce en el mundo terrenal hasta que un día despertamos y nos re encontramos con nuestro interior.

Llevo más de 30 años dedicada a esta bella profesión y he tenido la gran suerte de que la vida me ha ido poniendo en el camino, a grandes maestros que me han enseñado todo lo que sé hasta el día de hoy.

En el año 1995 fundé mi propio instituto de estética, siempre a la vanguardia de los últimos avances y con el claro objetivo de ofrecer la excelencia a mis clientes y clientas. Durante este tiempo, no he dejado nunca de investigar y de formarme, y aunque amo mi profesión y me siento muy afortunada por todo lo que he conseguido, siempre he sentido un gran vacío dentro de mí. He estado años obviando las señales que la vida me ha ido enviando para llenar este hondo vacío, por no enfrentarme a mis propios miedos, los cambios.

Siempre he intuido y me han confirmado que mis manos tienen una conexión muy especial en contacto con las personas y que con ellas tengo una labor que desempeñar. Ciertos acontecimientos en mi vida profesional me ayudaron a descubrir que mi misión en esta vida era crear una disciplina de masaje manual para el rostro, que ayude a embellecer y rejuvenecer a las personas.

En ese instante mi parte profesional conectó con mi parte interna y nació SULYFTH®, una Terapia de Lifting Sublime, con el fin de ofrecer mi conocimiento a todas aquellas profesionales que amen su profesión y crean en el poder de sus manos y en ellas mismas.

Estoy en el trayecto de un camino en cual cuanto más avanzo más descubro y mas ilusión siento por seguir creando terapias para ayudar a embellecer a aquellas personas que lo necesiten, con coherencia, lógica y respeto por el cuerpo humano, ya que somos parte de tan mágica y divina naturaleza.

“Siempre continuaré defendiendo mis principios y respetando esta bellísima profesión de la cual nos quedan tantos misterios por descubrir!”